DOCUMENTACIÓN |
. |
|
MISIONES extranjeras
|
|
|
OCASHA-CRISTIANOS CON EL SUR: 44 AÑOS COMPARTIENDO VIDA
En 1957, el entonces Arzobispo de Zaragoza y Presidente de la Comisión Episcopal Española Hispano Americana, Casimiro Morcillo González, recibió del Papa Pío XII el encargo de promover el envío a las diócesis más necesitadas de América Latina de laicos cristianos comprometidos, que colaborasen en la enseñanza y ayuda de todo orden que fuese necesario en cada diócesis donde se cooperara. Existía el antecedente de la O.C.S.H.A. (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano Americana) que, desde 1948, estaba enviando sacerdotes diocesanos a las iglesias latinoamericanas. El Arzobispo Morcillo transmitió este deseo del Papa a un grupo de mujeres de la Acción Católica, entre ellas Conchita Sanchiz. Ella se convirtió en el alma fuerte que dio estructura a la Obra de Cooperación Apostólica Seglar Hispano Americana (OCASHA), hoy llamada OCASHA-Cristianos con el Sur. Se eligió el nombre inspirándose en el de la OCSHA ya existente. OCASHA-Cristianos con el Sur es una Asociación de inspiración cristiana (nos consideramos laicos misioneros), por eso creemos que, en última instancia, fue el Espíritu de Dios, presente y actuante en la historia, quién inspiró e impulsó el nacimiento de la Asociación como pequeño signo, solamente uno entre otros, confesionales o no, de su amor preferencial a los pobres y en este caso a los del Tercer Mundo. En concreto, podemos decir que OCASHA-Cristianos con el Sur surgió por tres razones: Primera porque en el fondo de todo ser humano está la solidaridad como un rasgo fundamental, esencial. Nos duele a los seres humanos en su conjunto la situación de pobreza, injusticia y marginación que sufren nuestros hermanos de los países del Sur. Hacía falta, por tanto, en nuestra sociedad, un cauce a través del cual muchos pudiéramos vivir este rasgo de forma concreta. Además la fe y el seguimiento de Jesús de Nazaret potencia, enriquece, dinamiza, le aporta una dimensión gozosa; ayuda a explicitar el compromiso en la construcción de un mundo más fraterno, de iguales. Segunda razón, OCASHA-Cristianos con el Sur surgió porque hubo una gente que supo abrir los ojos a la realidad mundial, a las escandalosas desigualdades entre el Norte y el Sur, hizo lo que después hemos llamado una lectura creyente de la realidad que hace lúcido el análisis y lleva al compromiso. "América Latina necesita con urgencia cooperadores españoles", dijo Conchita Sanchiz, como fruto de esa visión de la realidad. Y, por último, surgió con una identidad determinada, cristiana y eclesial, porque las primeras cooperadoras encontraron y nosotras y nosotros seguimos encontrando en la Iglesia una plataforma válida para concretar la cooperación con el Sur. Nos identificamos con un modelo de Iglesia servidora del mundo y en la que ya era urgente que la vocación a la universalidad se considerara patrimonio y tarea de todos los bautizados, de todos los laicos. OCASHA-CCS fue pionera en la Iglesia española. Abrió un cauce al laicado para asumir su compromiso misionero con el Sur. Esto, que hoy puede parecer normal, no estaba tan claro en unos tiempos en que el Concilio Vaticano II ni siquiera había sido convocado. OCASHA-CCS colaboró desde su origen con las diócesis más necesitadas de América Latina. Su opción ha sido desde el inicio por los pobres, por las áreas rurales, los barrios marginales... ITINERARIO En los años 60 OCASHA-CCS fue haciéndose un sitio como asociación misionera dentro de la Iglesia española. Hubo de adaptarse, además, a los nuevos aires que llegaban procedentes del Concilio, el cual provocó numerosos cambios tanto en España como en América Latina. En los años 70, América Latina vio como en el seno de su Iglesia nacía la llamada Teología de la Liberación, que era una manera de releer la realidad y la Historia de la Salvación en función de las graves desigualdades que sufría el continente, a las cuales se intentaba dar una respuesta tomando partido inequívoco por los más pobres. También de esta década data la Encíclica "Evangelii Nuntiandi" (1975), de Pablo VI, fundamental para entender la labor misionera de la Iglesia a la luz del Concilio Vaticano II. Y también de esta época son la Conferencia de Medellín (1968) y la Conferencia de Puebla (1979). Ambas fueron dos hitos fundamentales en el caminar de la iglesia latinoamericana y dos referentes importantes para la Iglesia Universal. La opción inicial por las diócesis más pobres de América Latina, concreción de la opción evangélica por los pobres, no ha cambiado en OCASHA-CCS. La solidaridad y la fraternidad desde Jesús y desde la justicia de Dios; la opción por los más pobres; la inserción de vida, no sólo de trabajo, en la comunidad de origen y en la de destino; el no tener proyectos propios sino apoyar aquellos proyectos locales para los que solicitan la cooperación de OCASHA-CCS..., todo esto que es lo básico no ha cambiado en lo esencial, pero ha ido adaptándose, enriqueciéndose y cuestionándose desde los planteamientos de la Teología de la Liberación, de la Evangelii Nuntiandi, de Medellín, de Puebla y de toda la reflexión eclesial y social de estos últimos años. Hoy OCASHA-CCS quiere seguir siendo testimonio vivo en el entendimiento del compromiso cristiano con el Sur como una opción, un estilo de vida y de presencia serios y exigentes, frente a otras opciones más temporales, más parciales o que priman más otras actitudes como la eficacia a corto plazo, la profesionalización como criterio fundamental, el oportunismo... Seguimos atentos a la realidad de los más pobres y a la reflexión desde los países del Sur y nos cuestionamos el papel que como Iglesia debemos tener en la actual coyuntura neoliberal, de exclusión, de eliminación de los pobres y no de la pobreza. Aunque en su origen OCASHA-CCS se orientó muy claramente hacia América Latina, las necesidades de cooperación y evangelización que se plantean desde África han hecho que la Asociación se abra a este continente. Se trata de otra realidad, otro tipo de problemas, otros planteamientos, otra clase de presencia, que obligan a la conversión y al cambio. Es una opción relativamente reciente para OCASHA-CCS, pero es un reto que, como Asociación y como Iglesia, tenemos ahí. A finales de los años 80 se enviaron los primeros equipos a África (Ghana y Guinea Ecuatorial). Posteriormente ha habido y hay intentos de seguir manteniendo la presencia en este continente (Chad, Mozambique, Zambia, Angola). LAS PERSONAS OCASHA-CCS fue erigida canónicamente por la Conferencia Episcopal Española como Asociación Pública de fieles laicos para la "cooperación en la promoción y liberación integral del hombre en los países del Sur". Está vinculada a la Comisión Episcopal de Misiones. Desde 1987 está constituida también como organización no gubernamental para el desarrollo (ONGD) y es miembro de la Coordinadora Española de ONGD y de diversas federaciones de ONGD de ámbito autonómico e internacional. Sus objetivos básicos son: "cooperar en proyectos de desarrollo y pastoral, preparar y proporcionar personal laico adecuado y promover en España la necesidad de cooperación con los pueblos del Sur". Desde el año 1957 hasta la actualidad, han sido 317 las personas (laicas y laicos misioneros) que, desde su pertenencia a OCASHA-CCS y a sus diócesis de origen, han compartido su vida, fe cristiana y conocimientos con otras personas de las iglesias hermanas de América Latina (296 personas) y África (21 personas). Estos laicos han prestado en los 44 años de existencia de la Asociación un servicio de 1.561 años de compromiso, lo que nos da una media de cooperación de 5 años por persona. El 27% (86 personas) han estado menos de tres años en la misión; el 29% (92 personas) permanecieron durante tres años, que es el tiempo mínimo de compromiso misionero; el 21% (66 personas) cooperaron de cuatro a seis años; el 11% (34 personas) estuvieron entre siete y nueve años; y el 12% (39 personas) mantuvieron un compromiso de más de diez años (encontrándose periodos de catorce, dieciséis, veintidós, veinticinco y hasta treinta y tres años de servicio). También observamos que 255 son mujeres (80,4%) y 62 hombres (19,6%). De ellos, 255 están solteros (71%) y 92 casados (29%). En cuanto a la edad de su primer compromiso oscila en varios intervalos: De 21 a 23 años, 11 (3,47%); de 24 a 30 años, 165 (52,05%); de 31 a 35 años, 72 (22,71%); de 36 a 49 años, 59 (18,61%); y más de 50 años, 10 (3,15%). Por lo que se refiere a su formación, tenemos un 47,31% de diplomados universitarios (150 personas), un 17,66% de graduados escolares (56), un 17,03% de licenciados (54), un 9,46% de bachilleres superiores (30) y un 8,51% de formación profesional (27). Las profesiones más abundantes son las de profesorado de EGB (96 personas), enfermería (31), auxiliares administrativos (27) y trabajo social (17). Solamente el 14,82% (47 personas) han salido con excedencia laboral, el resto (85,18%) han dejado su trabajo al salir a misiones sin posibilidad de reincorporación a él a su regreso. PREPARACIÓN Con el fin de realizar una selección correcta de las futuras personas que quieren realizar un servicio misionero seglar y garantizar una formación adecuada de las mismas, OCASHA-CCS desarrolla un proceso de formación y selección. Las líneas maestras de este proceso intentan cubrir los siguientes aspectos:
La animación misionera es un tema fundamental en la Asociación. La entendemos como el intento de compartir-transmitir la realidad y la necesidad de la acción misionera de los cristianos. Una acción misionera plena de respeto a las otras culturas y confesiones religiosas, basada en el acompañamiento y la lucha por la justicia (ayudar al hombre a ser artífice libre de su propia salvación y liberación). Se quiere, y en muchas diócesis se está consiguiendo, incorporarse a la animación misionera de las Delegaciones de Misiones. También OCASHA-CCS está colaborando con el S.C.A.M. (Servicio Conjunto de Animación Misionera) en la medida de sus posibilidades. En estas actividades de animación misionera no se hace proselitismo en favor del misionerismo seglar, sino que se realiza una animación misionera general, tendente a formar a personas movidas por la dinámica misionera y que sean foco de empuje y apoyo misionero en sus grupos y parroquias. Además de esto, OCASHA-CCS facilita posibilidades de discernimiento y maduración de posibles vocaciones misioneras seglares, mediante unos Encuentros llamados de "primavera" (reuniones de fin de semana en diversas zonas de España abiertos a todas las personas que estén interesadas en ser misioneros seglares) y un Encuentro de "otoño" (reunión de fin de semana que se realiza en Madrid en el que participan personas de toda España que se plantean seriamente la posibilidad del laicado misionero). En este camino se está. El reto es seguir atentos a los signos de los tiempos y estar disponibles para ir poniendo día a día ese granito de arena para la construcción del reino de Dios que tenemos que aportar todos los que queremos seguir a Jesús. |